Nome da
NOTAS

Edição 57 - Ano XIV - Janeiro/Abril 2018 - ISSN 1809-2888
¿Ha muerto la utopía? ¿Triunfan las distopías?
24/04/2018

Deseo expresar mi agradecimiento al Sr. Rector de la Universidad Carlos III de Madrid, Dr. Juan Romo, a la Vicerrectora de Comunicación y Cultura, dra. María Pilar Carrera, al decano de la Facultad de Humanidades, Comunicación y Documentación por su generosa invitación a dictar esta lección, a Ustedes, colegas, estudiantes, amigas y amigos por acompañarme en esta efemérides tan significativa y a todas las personas que no han podido asistir y me han expresado su amistad y apoyo.

El texto que Ustedes tienen en sus manos consta de cuatro partes: la primera da cuenta de mis investigaciones sobre las utopías, las distopías y el pensamiento utópico y distópico. La segunda analiza críticamente el destierro, maltrato e incluso odio a la utopía. La tercera expone la antropología de la esperanza y la filosofía utópica. La cuarta propone la rehabilitación crítica de la utopía e intenta responder a la pregunta “¿qué utopía rehabilitar”?

Como el texto es muy extenso -91 páginas + 40 de mi bibliografía-, expondré solo tres temas: 1. Pugna entre dos tipos de razón: utópica y científico-técnica. 2. La utopía en horas bajas. 3. Rehabilitación crítica de la utopia[1].

En esta lección voy a renunciar a la oratoria, que es mi género literario preferido y, siguiendo el protocolo académico, leeré la lección.

I. Razón utópica versus razón científico-técnica

TIEMPO Y SAZÓN: QOHÉLET 3,1-8

Cuando comencé a escribir esta lección, que llaman ultima lectio –espero que lo sea solo como ritual académico-, y que yo prefiero llamar lección jubilar, me vino a la memoria un texto escrito por un autor hebreo entre los siglos IV y III antes de la era común y recogido en la Biblia judía con el título “Palabras de Qohélet, hijo de David, rey de Jerusalén”. En realidad, Qohélet no es un nombre propio, sino, probablemente, el nombre de una función, la del que habla en La asamblea, es decir, el “Predicador”[2].

El libro transmite una filosofía pesimista de la existencia, subraya la negatividad de la historia, rechaza el presente y llama la atención sobre la vacuidad del bienestar (“vanidad de vanidades, y todo vanidad” –es el juicio demoledor con que se abre el libro y cuya tónica continúa a lo largo de toda la obra-). Niega la felicidad de los ricos, cuya acumulación de riquezas resulta una calamidad enfermiza y provoca desdichas, como insomnio, insatisfacción permanente, vulnerabilidad en los negocios, sufrimiento, conciencia de inutilidad, etc.

Es escéptico ante las posibilidades de cambio de mejores condiciones de vida. Solo está abierto al disfrute de los pequeños goces, a la utopía de la vida material y sensual desde La cotidianidad, al comer, beber y gozar con alegría del producto del trabajo y a vivir el ahora intensamente.

[1] Para una más rigurosa y sólida fundamentación de esta lección remito a mi obra más importante sobre el tema: Invitación a la utopía. Estudio histórico para tiempos de crisis, Trotta, Madrid, 2012, 1ª reimpresión, 2016, 304 págs, que ha sido objeto de numerosas reseñas y de encuentros entre especialistas que han analizado la obra interdisciplinarmente, y AL texto completo de esta lección: ¿Ha muerto la utopía? ¿Triunfan las distopías? Universidad Carlos III de Madrid-Biblioteca Nuevas, Madrid, 2018, 142 págs.

[2] Cf, el excelente comentario de la teóloga feminista mexicana Elsa Tamez, Cuando los horizontes se cierran. Relectura del libro de Eclesiástés o Qohélet, DEI, San José (Costa Rica), 1998.

Continue lendo no PDF

Sobre o autor
Juan José Tamayo
Juan José Tamayo

Universidad Carlos III de Madrid.

Deixe o seu comentário
Editorial
02/02/2018

A conjuntura política brasileira configura a cada dia o retrato sempre mais nítido de retrocessos sociais e políticos. As conquistas sociais de décadas estão sendo dissolvidas a golpes rápidos, sem qualquer cálculo das consequências imediatas e futuras para a nação...